Ir al contenido
MedNews. 7 nov 2026

Perú·Estudio en Frontiers in Nutrition

La mesa peruana perdió variedad después de la pandemia, no durante: 40,1 % de los hogares en 2024

Un análisis de 340.296 hogares de la Encuesta Nacional de Hogares encontró que en 2024 el 40,1 % de los hogares peruanos registró 71 productos alimenticios distintos o menos, el nivel más alto de la década, frente al 29,5 % de 2020 y 2021. El propio estudio aclara que ese conteo mide cuántos productos diferentes entraron a la casa y no la calidad de la dieta ni la inseguridad alimentaria, y que el umbral de 71 productos es una definición de los autores, no un estándar oficial.

Redacción MedNews · · 6 min de lectura

Compartir
A woman sells fresh produce in a market stall in Pacasmayo, Peru, showcasing local ingredients.
A woman sells fresh produce in a market stall in Pacasmayo, Peru, showcasing local ingredients. Foto: Joshuan Barboza / Pexels

Hay una pregunta que casi nadie se hace al volver del mercado: cuántas cosas distintas entraron a la casa esta quincena. No cuánto costaron, sino cuántos productos diferentes. Un equipo de investigadores peruanos se la hizo durante diez años seguidos, con la encuesta oficial con la que el país mide a sus hogares, y el resultado va en contra de lo que uno esperaría: el momento en que la mesa peruana tuvo menos surtido no fue el año del encierro, fue 2024.

Qué hicieron

El trabajo se publicó el 18 de setiembre de 2026 en Frontiers in Nutrition, lo firman ocho autores encabezados por Miguel A. Arce-Huamani, de la Universidad Privada Norbert Wiener de Lima, y no estudió voluntarios: analizó los microdatos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del INEI entre 2015 y 2024, en total 340.296 hogares representativos del país por zona urbana y rural, región y departamento. Cada ronda de la ENAHO es una fotografía independiente, así que se comparan retratos del país en distintos momentos y no la trayectoria de un mismo hogar.

Lo que midieron tiene un nombre preciso: variedad de alimentos disponibles. Del módulo 601, que pregunta por lo adquirido u obtenido en los últimos quince días dentro de 50 rubros predefinidos, los autores contaron cuántos productos distintos registró cada hogar. Cada producto cuenta una sola vez, sin importar cantidad, precio ni origen: da igual si se compró, se cosechó en casa o llegó por un programa social. Definieron baja variedad como tener 71 productos distintos o menos, el tercio más bajo de la distribución de la década, y advierten que fijaron ese umbral para medir los diez años con la misma regla, no porque sea un estándar oficial ni un punto de corte validado.

Qué encontraron

Sumados los diez años, el 34,2 % de los hogares peruanos quedó en el grupo de baja variedad, con un promedio nacional de 82,5 productos distintos por hogar. La curva importa más que el promedio: la prevalencia fue de 33,8 % entre 2015 y 2019, bajó a 29,5 % en 2020 y 2021, y subió a 38,0 % entre 2022 y 2024, hasta llegar a 40,1 % en 2024, el valor más alto de la serie.

Al ajustar por pobreza, zona de residencia, tamaño del hogar, gasto en alimentos y características del jefe de hogar, los encuestados entre 2022 y 2024 tuvieron 1,28 veces la prevalencia de los encuestados entre 2015 y 2019 (IC95% 1,26 a 1,30), un 28 % más. En productos y no en porcentajes: el surtido promedio cayó de 85,8 en 2021 a 78,2 en 2024, y los hogares del tramo 2022-2024 registraron 7,76 productos menos que los del tramo anterior.

El reparto es desigual. En la Selva el 44,2 % de los hogares quedó en el grupo bajo y en la Sierra el 40,2 %, frente al 27,4 % de la Costa; con todo lo demás igualado, vivir en la Selva se asoció a 1,43 veces la prevalencia de la Costa. En el campo fue 47,6 % y en las ciudades 31,1 %. El gradiente más marcado, sin embargo, es el económico: entre los hogares en pobreza extrema, que son el 3,3 % del total, el 78,1 % tuvo baja variedad, casi ocho de cada diez. En el tercio que menos gasta en comida por persona fue 55,1 %, y ajustado resultó 3,37 veces la prevalencia del tercio que más gasta (IC95% 3,31 a 3,43), la asociación más fuerte de todo el modelo.

Lo que el estudio no dice

Aquí hay que frenar, y los autores frenan primero. Este trabajo no mide hambre, ni calidad de la dieta, ni si alguien está bien alimentado. Tampoco captura cantidades consumidas, formas de preparación, consumo de ultraprocesados ni cómo se reparte la comida dentro de la casa. Un hogar puede registrar muchos productos distintos y comer mal, y al revés.

Estos hallazgos identifican desigualdades socioeconómicas y territoriales en la disponibilidad de productos alimenticios reportada por los hogares, pero no demuestran de manera directa diferencias en la ingesta dietética individual, la diversidad de la dieta, la calidad de la dieta, la suficiencia de nutrientes o la inseguridad alimentaria.

Conclusión del artículo, firmada por Miguel A. Arce-Huamani y siete coautores, Universidad Privada Norbert Wiener (Lima)

Por ser un diseño transversal repetido, el estudio no permite afirmar causas: no demuestra que la inflación o la caída del ingreso hayan producido el cambio, porque esos mecanismos no se evaluaron. El gasto se analizó en soles corrientes, sin descontar la inflación, así que no se puede leer como poder de compra. La caída de 2020 y 2021 tampoco es una mejora: en el segundo trimestre de 2020 la ENAHO se levantó por teléfono con un cuestionario abreviado, y los autores advierten que eso pudo afectar la disponibilidad real y su medición.

Otro detalle lo ilustra bien: los hogares de cinco o más miembros aparecen con menos baja variedad que los de una o dos personas, y los autores aclaran que no es que estén mejor alimentados, sino que al comprar para personas de edades y gustos distintos acumulan más productos diferentes: es un rasgo de la medición. La muestra, además, es del Perú y no de América Latina. El artículo pasó por revisión por pares, no recibió financiamiento y no declara conflictos de interés.

Por qué igual importa

Con esas advertencias encima, el dato sigue diciendo algo útil: describe una canasta que se angostó. En 2024 entraron al hogar peruano promedio siete u ocho productos distintos menos que tres años antes, y cuatro de cada diez hogares quedaron en el tercio más estrecho. Si notaste que últimamente compras siempre lo mismo y ya no te alcanza para variar, eso es lo que la encuesta registró en millones de hogares. Y señala dónde mirar: el factor que más acompaña a la baja variedad es el presupuesto de alimentos, con la Selva, el campo y la pobreza extrema a la cabeza.

Fuentes y estudios

Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.

  1. 01

    Frontiers in NutritionEstudio

    Trends and socioeconomic factors associated with low available food variety among Peruvian households: 2015-2024

    Arce-Huamani MA, Sifuentes-Rosario BM, Huanca-Ilaquijo MA, Pacheco-Huarhuachi CN, Bezerra de Souza DL, De la Cruz-Ku G, Torres-Roman JS, Tasayco-Marquez LM · Universidad Privada Norbert Wiener, Lima (Perú) · 18 sep 2026 DOI 10.3389/fnut.2026.1929877

    Documento primario revisado por pares y de acceso abierto. De aquí salen todas las cifras de esta nota: los 340.296 hogares, el umbral de 71 productos, la serie de prevalencia 2015-2024, la razón de prevalencia ajustada de 1,28 y los resultados por región, pobreza y gasto en alimentos (tablas 1 a 5). Sin financiamiento y sin conflictos de interés declarados.

    Abrir
  2. 02

    PubMed, National Library of MedicineEstudio

    Resumen abierto del artículo en PubMed (PMID 42827627), con el texto completo libre en PubMed Central (PMC13630598)

    Arce-Huamani MA, et al. · National Center for Biotechnology Information (NCBI) · 3 oct 2026 DOI 10.3389/fnut.2026.1929877

    Permite comprobar sin suscripción el resumen con las cifras principales y la fecha del artículo, 18 de setiembre de 2026. Indexado en PubMed el 3 de octubre de 2026. El texto completo libre está en https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC13630598/

    Abrir
  3. 03

    INEIDatos

    Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO): microdatos por año y módulo

    Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú · 18 sep 2026

    Fuente original de los datos que analizó el estudio, incluido el módulo 601 de adquisición y consumo de alimentos. Son de acceso público, así que el cálculo se puede reproducir.

    Abrir

Enlaces comprobados al publicar la nota. Si alguno deja de funcionar, avísanos.

Más notas

Todas

Perú·PLOS One

Tumores neuroendocrinos: un estudio del INEN muestra pronósticos muy distintos

En 368 pacientes del INEN, en Lima, con neoplasias neuroendocrinas digestivas, la supervivencia estimada a cinco años fue del 65 % en tumores bien diferenciados y del 8 % en carcinomas poco diferenciados. Es una revisión de historias clínicas de un hospital de referencia, no una estimación para todo Perú ni un pronóstico individual.

·5 min de lectura·2 fuentes

Perú·Public Health Nutrition

Octágonos en Perú: entrevistas señalan falta de vigilancia y educación

En 20 entrevistas con 22 participantes vinculados al etiquetado de alimentos en Perú, una investigación identificó barreras de vigilancia, educación y acceso a opciones saludables. Recoge percepciones de gobierno, academia, sociedad civil e industria, y no mide cuánto cambian las compras ni si los octágonos reducen la obesidad.

·5 min de lectura·2 fuentes

Perú·Ministerio de Salud del Perú

Tumbes prepara un hospital de campaña con 80 a 120 camas ante El Niño

El Minsa inició en Tumbes la instalación de un hospital de campaña con capacidad prevista de 80 a 120 camas en el estadio Mariscal Cáceres. El comunicado describe preparativos y refuerzos coordinados, pero no confirma que las camas estén habilitadas ni que ya se atienda a pacientes.

·5 min de lectura·2 fuentes