Cerebro y mente·Pediatrics
Caballos y autismo: montar bajó la irritabilidad, y el establo sin tocarlos casi lo igualó
Un ensayo aleatorizado en Estados Unidos con 236 niños y adolescentes con autismo y un diagnóstico psiquiátrico añadido encontró caídas grandes de la irritabilidad tras diez semanas de equinoterapia (tamaño del efecto de 1,15) y casi iguales entre quienes solo hicieron actividades de establo, sin tocar a ningún caballo (1,04). Las mejoras las puntuaron los cuidadores, que sabían en qué grupo estaba su hijo, el grupo de comparación quedó en 28 niños y el ensayo no probó que esto sustituya a ningún tratamiento.