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MedNews. 7 nov 2026

Cerebro y mente·Estudio en Science

Recoger el celular al entrar a clase subió las notas: ensayo con 16.683 universitarios en India

Un ensayo aleatorizado con 16.683 estudiantes de 10 instituciones de educación superior de Odisha, India, sorteó departamentos enteros y en los elegidos obligó a dejar el teléfono en una caja al empezar cada clase durante todo un semestre: las calificaciones subieron 0,086 desviaciones estándar, casi el doble entre quienes venían con peores notas. Es una mejora pequeña, se midió en un solo semestre y en universitarios, no en colegios ni en niños, y la cifra exacta no está en el resumen abierto de Science, sino en el documento de trabajo que los propios autores difundieron sobre este mismo ensayo.

Redacción MedNews · · 6 min de lectura

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Recoger el celular al entrar a clase subió las notas: ensayo con 16.683 universitarios en India
Recoger el celular al entrar a clase subió las notas: ensayo con 16.683 universitarios en India

Si alguna vez te distrajiste con una notificación mientras alguien te explicaba algo importante, ya sabes de qué va este estudio. La diferencia es que esta vez nadie preguntó a los estudiantes cuánto creen que el celular los distrae: se les recogió el aparato al entrar al aula durante un semestre y se comparó su libreta de notas con la de los compañeros que siguieron con el teléfono encima. Pasó en 10 instituciones de educación superior de Odisha, en India, y se publicó el 8 de octubre en Science.

Qué hicieron

Alp Sungu (Wharton School, Universidad de Pensilvania), Pradeep Kumar Choudhury (Universidad Jawaharlal Nehru) y Andreas Bjerre-Nielsen (Universidad de Copenhague) mandaron fabricar cerca de mil cajas de madera con material reciclado y las instalaron en las aulas de los 10 institutos. Después sortearon departamentos académicos enteros, no estudiantes sueltos: en los cursos elegidos el docente exigía depositar el teléfono en la caja al comenzar cada clase. En los departamentos de control la vida siguió igual, durante todo el semestre de primavera de 2024.

Las cifras no salieron de lo que los estudiantes dijeron sentir. La primera fuente fueron las actas: calificaciones finales y asistencia, con exámenes sin aparatos en los dos grupos. La segunda, una encuesta en dos rondas a 2.557 estudiantes sobre bienestar, motivación, uso del celular y acoso en línea. La tercera, 7.797 visitas sorpresa en las que asistentes de investigación observaban el aula desde la puerta. El ensayo estaba registrado antes de empezar y lo aprobaron los comités de ética de Copenhague y de Pensilvania.

Qué encontraron

Las notas del grupo sin teléfono quedaron por encima: una mejora de 0,086 desviaciones estándar en el promedio de calificaciones, con un intervalo de confianza del 95 % de 0,015 a 0,157. Esa unidad no dice gran cosa sola, así que los autores la comparan: la diferencia entre un docente promedio y uno muy bueno durante un año ronda las 0,20 desviaciones estándar, y las reformas de currículo que funcionan rinden entre 0,05 y 0,20. Recoger los celulares rinde menos que un buen profesor, pero está en el rango de reformas mucho más caras.

El hallazgo que le da sentido a todo no es el promedio, sino quién se benefició. Entre los estudiantes que venían con peores calificaciones el efecto fue de 0,161, casi el doble del promedio; entre los de primer año, 0,142; entre los de carreras que no son de ciencias ni de ingeniería, 0,097. Entre los que ya iban bien, 0,001, o sea nada. Según el comunicado de la AAAS, editora de Science, el efecto fue mínimo también en posgrado y en carreras STEM, y retirar los teléfonos redujo las diferencias de rendimiento.

La asistencia no se movió: ni el comunicado del editor ni el documento de los autores hallan evidencia consistente de que la medida cambiara cuánto iban los estudiantes a clase, lo que descarta la explicación fácil de que aprendieron más porque fueron más veces. Las visitas sorpresa apuntan a lo que pasaba dentro del aula: menos conversaciones ajenas a la materia, menos conducta disruptiva, menos uso del celular y docentes más metidos en la clase, aunque a ellos la prohibición no los alcanzaba.

En cuanto los teléfonos quedan fuera del alcance, la dinámica del aula cambia de forma notoria. Las notas vienen después.

Alp Sungu, profesor de Operaciones, Información y Decisiones, Wharton School, Universidad de Pensilvania

Lo que el estudio no dice

Primero, el tamaño: 0,086 desviaciones estándar es una mejora pequeña y depende de cómo se haga la cuenta. Según la especificación estadística, la estimación va de 0,034, que ya no alcanza significación, a 0,112, y por eso la nota institucional de Wharton de febrero habla de 0,07. Segundo, quiénes participaron: universitarios, gente que ya pasó una selección académica, no niños ni adolescentes de colegio. Los autores creen que el impacto podría ser mayor en niveles más bajos, pero eso es una hipótesis, no un resultado. Tercero, el lugar: Odisha, India, y ellos mismos piden más investigación para saber si esto se traslada a otros contextos. En América Latina no se ha probado.

Hay dos matices que un titular entusiasta se saltaría. Uno: la encuesta registró un aumento leve del miedo a perderse algo, el único indicador digital que alcanzó significación estadística, y de forma apenas marginal. Dos: los observadores externos vieron a los estudiantes sin teléfono más distraídos, no menos, algo que los autores atribuyen a que al quitar la distracción principal uno se vuelve más sensible a las pequeñas, como el ruido de fondo, aunque los estudiantes no reportaron sentirse así. Y esos observadores podían deducir qué aula era cuál al ver las cajas, así que reflejan percepciones externas y no mediciones objetivas.

Una aclaración sobre de dónde salen los números: el artículo de Science está tras un muro de pago y su resumen abierto no publica ninguna cifra, así que los valores exactos vienen del documento de trabajo que los tres autores difundieron sobre el mismo ensayo, donde el conteo era de 16.955 participantes y no de 16.683. Ese documento no declara financiamiento de empresas ni conflictos de interés.

Qué significa para ti

Más del 40 % de los sistemas educativos del mundo ya prohibió o propuso prohibir el celular en clase, una tendencia que la UNESCO respalda, y hasta ahora ese debate se peleaba con encuestas y correlaciones. Este ensayo no lo cierra, pero le cambia el piso: cuando la medida se prueba como experimento, con sorteo y con actas reales, el efecto sigue apareciendo, pequeño y concentrado en quienes más lo necesitan. Si estudias, la lectura práctica no es que el teléfono te vuelva incapaz de aprender, sino que tenerlo a mano te cuesta atención en la hora en que más la necesitas. Y si eres madre, padre o docente: los estudiantes que vivieron la medida terminaron apoyándola más, no menos.

Fuentes y estudios

Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.

  1. 01

    ScienceEstudio

    Phones impede learning: Evidence from a massive phone-free classroom experiment

    Alp Sungu, Pradeep Kumar Choudhury y Andreas Bjerre-Nielsen · Wharton School (Universidad de Pensilvania), Universidad Jawaharlal Nehru y Universidad de Copenhague · 8 oct 2026 DOI 10.1126/science.aef7249

    Artículo revisado por pares donde se publica el ensayo aleatorizado, Science 394(6820):178-181. El sitio del editor devuelve 403 a los rastreadores: título, revista, volumen, páginas y fecha se verificaron en Crossref y en PubMed.

    Abrir
  2. 02

    PubMed, National Library of MedicineEstudio

    Phones impede learning: Evidence from a massive phone-free classroom experiment (registro abierto, PMID 42848881)

    Sungu A, Choudhury PK, Bjerre-Nielsen A · National Library of Medicine, Estados Unidos · 8 oct 2026 DOI 10.1126/science.aef7249

    Registro abierto para comprobar sin muro de pago el título, la revista, las páginas y la fecha del artículo. Su resumen es la frase del editor de Science y no incluye cifras.

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  3. 03

    Documento de trabajo de los autores (SSRN; copia en PDF del encuentro ACEGD 2025 del Indian Statistical Institute)Estudio

    Removing Phones from Classrooms Improves Academic Performance

    Alp Sungu, Pradeep Kumar Choudhury y Andreas Bjerre-Nielsen · Wharton School (Universidad de Pensilvania), Universidad Jawaharlal Nehru y Universidad de Copenhague · 25 jul 2025 DOI 10.2139/ssrn.5370727

    Versión abierta y completa del mismo ensayo. De aquí salen las cifras exactas que publica la nota: 0,086 desviaciones estándar con intervalo de 0,015 a 0,157, los efectos por subgrupo, las 7.797 visitas de aula, la encuesta a 2.557 estudiantes, los límites que declaran los autores y el registro previo. Esta versión contaba 16.955 participantes.

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  4. 04

    EurekAlert (American Association for the Advancement of Science)Comunicado

    Classroom phone bans improve learning and student engagement in India

    Walter Beckwith (autor del resumen) · American Association for the Advancement of Science, editora de Science · 8 oct 2026

    Comunicado del propio editor sobre el artículo publicado. Sostiene los 16.683 estudiantes, las 10 instituciones de Odisha, el más del 70 % de uso de teléfono entre los jóvenes de 15 a 29 años, la asistencia sin cambios y el efecto mínimo en posgrado y en carreras STEM.

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  5. 05

    Knowledge at WhartonCobertura

    Can Classroom Cell Phone Bans Boost Grades?

    Seb Murray · The Wharton School, Universidad de Pensilvania · 3 feb 2026

    Artículo institucional de la escuela del autor principal, de donde se toma la cita textual de Alp Sungu y la estimación de 0,07 desviaciones estándar, que corresponde a otra especificación del mismo cuadro.

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