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MedNews. 7 nov 2026

Cerebro y mente·Estudio en JAMA Pediatrics

Más celular después de las diez se asoció con menos sueño en adolescentes

En 425 adolescentes de Estados Unidos, las noches con más uso del celular después de las diez que su propio promedio se asociaron con 20,05 minutos menos de sueño. Fue un estudio observacional: no demuestra que retirar el teléfono recupere ese tiempo ni establece una hora límite para todos.

Redacción MedNews · · 5 min de lectura

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Three teenagers lying on a bed using smartphones at night in a cozy bedroom.
Three teenagers lying on a bed using smartphones at night in a cozy bedroom. Foto: cottonbro studio / Pexels

El último mensaje llega cuando ya estás en la cama. Lo respondes, aparece otro video y el momento de dormir se corre sin que lo hayas decidido. Esa escena cotidiana está detrás de una investigación sobre adolescentes que miró algo más preciso que las horas de pantalla de todo el día: qué pasaba con el sueño las noches en que cada joven usaba su celular hasta más tarde. La señal fue clara, aunque tiene un límite importante: el estudio observó cómo coincidían ambos hábitos, sin probar qué ocurriría al cambiar uno de ellos.

Qué hicieron

El trabajo, publicado el 19 de octubre de 2026 en JAMA Pediatrics, analizó a 425 adolescentes de Estados Unidos del proyecto Adolescent Brain Cognitive Development. Tenían una edad media de 14,8 años. Todos usaban teléfonos Android y aportaron al menos 14 días con registros simultáneos del uso del celular y del sueño. En conjunto, el equipo reunió 7.591 noches: son observaciones repetidas de esos jóvenes, no miles de participantes distintos.

Una aplicación registraba el uso del teléfono y un dispositivo Fitbit estimaba cuánto dormían, cuándo empezaban a dormir, cuándo terminaba su sueño y cuánto tiempo permanecían despiertos después de haberse dormido. Los datos se recogieron entre noviembre de 2020 y febrero de 2024. Ese intervalo describe la recolección del conjunto de datos; no significa que cada adolescente llevara los dispositivos durante todo ese período.

Los investigadores estudiaron el uso acumulado después de distintos horarios, desde las ocho de la noche hasta la medianoche, y el uso inmediatamente anterior al sueño. Además, separaron las diferencias entre personas de las variaciones de una misma persona. Esto último permite preguntar algo cercano a la vida diaria: cuando este adolescente usa el celular más de lo habitual por la noche, ¿también duerme distinto? Así se evita confundir por completo sus hábitos con los de otro joven que siempre se acuesta más tarde.

Qué encontraron

En las noches en que los adolescentes usaron el celular después de las diez más que su propio promedio nocturno, durmieron una media de 20,05 minutos menos y comenzaron a dormir aproximadamente 64,73 minutos más tarde. El retraso al dormirse y la reducción del sueño son resultados diferentes. El segundo indica cuánto disminuyó el descanso total; el primero, cuánto se desplazó su comienzo. No corresponde decir que perdieron alrededor de una hora de sueño.

El análisis también encontró que el final del sueño se desplazaba hacia más tarde. Eso ayuda a entender por qué empezar a dormir mucho después no equivale necesariamente a perder todo ese tiempo de descanso. Las cifras describen promedios de la muestra y hubo variación entre los registros; no son una predicción exacta de lo que le pasará esta noche a una persona.

La relación entre mayor uso tardío y sueño más corto se mantuvo en los análisis que incorporaron otras características de los participantes. Por otra parte, usar el celular inmediatamente antes de dormirse se asoció con pasar más tiempo despierto después de iniciado el sueño, especialmente al comienzo de la noche. El trabajo distingue así cuánto se duerme, a qué hora y qué ocurre una vez que el sueño comenzó. Reducir todo a una sola cifra de pantalla diaria dejaría fuera esas diferencias.

Lo que el estudio no dice

Nadie fue asignado al azar a guardar el teléfono o seguir usándolo. Por eso, la investigación no demuestra que el celular sea la causa de toda la diferencia. También es posible que quien no logra dormirse use más el teléfono, o que una noche con preocupaciones, tareas u otras obligaciones cambie ambas cosas. Comparar a cada joven consigo mismo ayuda a reducir algunas diferencias personales, pero no elimina lo que cambia de una noche a otra.

Las diez de la noche fueron un horario de análisis, no una frontera universal entre un uso seguro y uno dañino. Tampoco se probó que retirar el teléfono a esa hora permita recuperar exactamente los minutos observados. Las mediciones proceden de una aplicación y de Fitbit, no de una evaluación del sueño en laboratorio. Son registros útiles para seguir la vida cotidiana, pero no equivalen a un diagnóstico médico.

Hay además un vínculo editorial que conviene conocer: Dimitri A. Christakis, coautor del estudio, figura como editor de JAMA Pediatrics, la revista que lo publicó. El resumen accesible no incluye las declaraciones completas de financiación y conflictos de interés, que no pudieron comprobarse en el texto completo. Por tanto, no corresponde afirmar que el trabajo carezca de otros vínculos.

Qué significa para ti

El aporte es poner el horario del celular dentro de la conversación sobre cómo se duerme. Para una familia, ayuda a formular una pregunta más concreta que cuánto tiempo pasa un adolescente frente a una pantalla: cómo se relaciona ese uso nocturno con sus horas reales de descanso. No justifica culpar al teléfono de cualquier dificultad ni convertir un promedio en una regla familiar inflexible. Si hay dificultades persistentes para dormir, corresponde conversarlas con un profesional de la salud, sin asumir que este estudio ya explica la causa.

Fuentes y estudios

Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.

  1. 01

    JAMA PediatricsEstudio

    Evening Phone Use and Sleep Outcomes Among Youth

    Yihong Zhao, Lauren Hale y Dimitri A. Christakis · Universidad de Columbia; Stony Brook University; Seattle Children's Research Institute; Universidad de Washington; Special Olympics International · 19 oct 2026 DOI 10.1001/jamapediatrics.2026.4902

    Estudio observacional que relaciona registros del teléfono y de Fitbit. Título y fecha corroborados en Crossref; cifras comprobadas en el resumen editorial y en PubMed. El texto completo y las declaraciones completas de intereses no quedaron accesibles.

    Abrir
  2. 02

    PubMedEstudio

    Evening Phone Use and Sleep Outcomes Among Youth

    Yihong Zhao, Lauren Hale y Dimitri A. Christakis · Universidad de Columbia; Stony Brook University; Seattle Children's Research Institute; Universidad de Washington; Special Olympics International · 19 oct 2026 DOI 10.1001/jamapediatrics.2026.4902

    Registro y resumen del mismo estudio, no una investigación independiente. Su XML oficial permite comprobar participantes, fechas, mediciones y resultados; se consultó por EFetch ante el control de cookies de la página.

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