Salud pública·Estudio en Brazilian Journal of Physical Therapy
Te salvan del infarto y te mandan a casa: la rehabilitación cardiaca llega al 2,9 % en la región
La auditoría del ICCPR rastreó los programas de rehabilitación cardiaca de los 35 países de América Latina y el Caribe y encontró que la mediana de cobertura por país es de 2,9 %, con un déficit estimado de 635.945 pacientes al año. Es una encuesta a 255 programas cruzada con estimaciones de modelo, no un censo de pacientes, y no mide cuántas muertes o reinfartos evitaría cerrar esa brecha.
Sobrevivir a un infarto es algo que el sistema de salud de América Latina sabe hacer cada vez mejor: hay unidades coronarias, hay cateterismo, hay fármacos que destapan la arteria a tiempo. Lo que casi no existe es lo que viene después. A la mayoría de los pacientes se les da el alta con una receta y una cita de control, y nunca llegan al programa donde aprenderían, con supervisión médica, a volver a moverse, a comer distinto y a dejar el cigarro. Una auditoría regional publicada el 25 de septiembre en el Brazilian Journal of Physical Therapy le puso número a ese hueco: la mediana de cobertura de rehabilitación cardiaca por país en la región es de 2,9 %.
Qué hicieron
El trabajo es del Consejo Internacional de Rehabilitación Cardiovascular y Prevención (ICCPR), la red que desde 2016 lleva la cuenta de cuántos programas de rehabilitación cardiaca hay en el mundo. Entre mayo y septiembre de 2025, el equipo, encabezado por Gabriela L. M. Ghisi (University Health Network y Universidad de Toronto), rastreó a través de las sociedades científicas locales todos los programas de fase II de los 35 países de América Latina y el Caribe, es decir, los que atienden al paciente en las semanas siguientes al alta. A cada uno le envió un cuestionario en la plataforma REDCap: cuántos pacientes atiende al año, con cuánto personal, qué componentes ofrece, cuántas sesiones da y quién lo paga.
Para calcular cuánta rehabilitación haría falta, los autores tomaron la incidencia de enfermedad isquémica del corazón que estima el estudio Global Burden of Disease 2023 en cada país y la pusieron al lado del volumen anual de pacientes que declararon los programas. La diferencia entre lo que se necesita y lo que se atiende es la cifra central de la auditoría. Entre los 34 autores hay firmas de la región, como Rosalía Fernández, de la unidad de rehabilitación cardiaca del Instituto Nacional Cardiovascular (INCOR) de Lima, y colegas de Chile, Colombia, Argentina, México y Costa Rica.
Qué encontraron
La primera parte del resultado es buena, y conviene decirla antes que nada. En 25 de los 35 países (71,4 %) existe al menos un programa, y en total se contaron 337, un 32,2 % más que en 2016. Los equipos son sólidos: una mediana de 5 profesionales por programa y 9 de los 10 componentes básicos que piden las guías, con la educación al paciente presente casi en todos. La dosis mediana fue de 25 sesiones supervisadas. Medidos con paridad de poder de compra, los costos por programa resultaron significativamente más bajos en la región que en el resto del mundo.
La segunda parte es la del tamaño. Sumando lo que falta país por país, el déficit regional estimado es de 635.945 pacientes al año que necesitarían rehabilitación cardiaca y no tienen dónde recibirla. La mediana de cobertura por país es de 2,9 %: si el país que está justo en el medio de la región tuviera cien personas con indicación de rehabilitarse, alcanzaría a atender a tres.
El cuello de botella que más sorprende no es el dinero, es el trámite. La derivación sistemática, que el hospital envíe al programa a todo paciente que cumple el criterio sin que nadie tenga que pedirlo, ocurría solo en el 6,3 % de los programas, con Chile como única excepción. Los modelos alternativos, los que permiten rehabilitarse en casa o a distancia y que serían la salida evidente en un continente de distancias largas, siguen disponibles en menos del 20 %, casi lo mismo que en 2016 y por debajo del 29,5 % global.
La rehabilitación cardiaca de alta calidad se mantiene, pero las carencias a nivel de sistema limitan su impacto.
Conclusión de los autores de la auditoría, encabezados por Gabriela L. M. Ghisi, del University Health Network y la Universidad de Toronto, en Brazilian Journal of Physical Therapy, 25 de septiembre de 2026
Lo que el estudio no dice
No dice cuántas vidas se salvarían cerrando esa brecha. La auditoría describe la oferta de servicios y no mide resultados clínicos: no hay en ella muertes evitadas ni reinfartos ahorrados. Que la rehabilitación cardiaca sea, en palabras de los autores, una intervención probada y costo-efectiva de prevención secundaria viene de la literatura anterior, no de estos datos. Tampoco es un censo: los 635.945 cupos que faltan salen de cruzar lo que respondieron los programas con una estimación de modelo sobre cuánta enfermedad isquémica del corazón hay en cada país, y un modelo puede equivocarse en las dos direcciones.
Del lado de la oferta el sesgo va en sentido contrario: contestaron 255 de los 337 programas identificados y 19 de los 25 países con servicio, así que lo que hoy se atiende podría estar subestimado. Y el 2,9 % es la mediana de los países, no la cifra del Perú ni de ningún país en particular: algunos están claramente por encima y otros no tienen un solo programa. Sobre el financiamiento, los autores declaran no tener conflictos de interés, y el registro del artículo consigna a la Universidad de Qatar y a Global Affairs Canada, no a la industria.
Qué significa para ti
Si tú o alguien de tu familia pasó por un infarto, una angioplastia o una cirugía de corazón, este estudio dice algo concreto: la rehabilitación cardiaca existe, es probable que haya un programa en tu país, y es improbable que te la ofrezcan sin que preguntes. En más de nueve de cada diez programas de la región no hay ningún mecanismo automático que derive al paciente. Vale la pena nombrarla en la próxima consulta de control y preguntar si existe una versión que se pueda hacer desde casa cuando el problema es vivir lejos del hospital. Quién entra a un programa, cuándo y con cuánto ejercicio lo decide el equipo de salud que te atiende, nunca un artículo periodístico.
Fuentes y estudios
Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.
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Brazilian Journal of Physical TherapyEstudio
Cardiac rehabilitation coverage and program characteristics in Latin America and the Caribbean: Comparisons from the ICCPR's 2025 Global Audit Update
Fuente de todas las cifras de esta nota. Auditoría de los 35 países de América Latina y el Caribe hecha entre mayo y septiembre de 2025. El sitio del editor bloquea rastreadores: verificado por Crossref (título, revista, 34 autores, registro creado el 25 de septiembre de 2026) y por el resumen completo de PubMed. Los autores declaran no tener conflictos de interés; el registro consigna como financiadores a la Universidad de Qatar y a Global Affairs Canada.
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PubMedEstudio
Cardiac rehabilitation coverage and program characteristics in Latin America and the Caribbean: Comparisons from the ICCPR's 2025 Global Audit Update (resumen abierto, PMID 42790273)
Resumen de acceso libre. Ahí puedes comprobar por tu cuenta las cifras de 2,9 % de cobertura mediana, 635.945 pacientes de déficit, 337 programas y 6,3 % de derivación sistemática.
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OPS/OMSDocumento oficial
Enfermedades cardiovasculares
Página temática sin fecha de publicación, consultada el 27 de septiembre de 2026. Aporta el contexto de mortalidad cardiovascular en las Américas y la definición de enfermedad isquémica del corazón.
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04
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ICCPRDocumento oficial
International Council of Cardiovascular Prevention and Rehabilitation
Sitio de la red que realiza la auditoría global de rehabilitación cardiaca desde 2016.
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