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MedNews. 22 sep 2026

Nutrición y hábitos·Estudio en The New England Journal of Medicine

Comer mucho huevo y maní en el embarazo no evita la alergia del bebé: lo probaron con 2.137 madres

Un ensayo clínico aleatorizado publicado en The New England Journal of Medicine comparó a embarazadas que comían al menos 6 huevos y 60 maníes por semana con otras que comían la mitad o menos. Al año, los bebés de ambos grupos tuvieron casi la misma tasa de alergia: 7,8 % frente a 8,4 %.

Redacción MedNews · · 4 min de lectura

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Tres huevos de gallina sobre un fondo negro
Tres huevos de gallina sobre un fondo negro Foto: Christopher Welsch Leveroni / Pexels

La idea suena lógica y por eso circula tanto: si la madre come los alimentos que más alergias causan mientras está embarazada y da de lactar, el sistema inmune del bebé se acostumbra y deja de reaccionar. Estudios observacionales anteriores habían sugerido algo así. Un ensayo clínico publicado el 17 de septiembre en The New England Journal of Medicine puso la idea a prueba con el método más exigente que existe, y el resultado fue que no.

Qué hicieron

El ensayo PrEggNut, encabezado por Debra J. Palmer, del Kids Research Institute Australia y la Universidad de Australia Occidental, reclutó a 2.137 embarazadas en varias ciudades de Australia. Todas tenían algo en común: el bebé que esperaban tenía al menos dos familiares biológicos con una enfermedad alérgica diagnosticada por un médico, es decir, un riesgo alto de nacer alérgico.

Las asignaron al azar a dos grupos. Al primero (1.070 mujeres) le pidieron comer al menos 6 huevos y 60 maníes por semana; al segundo (1.067 mujeres), una dieta estándar de no más de 3 huevos y 30 maníes por semana. La dieta empezó antes de la semana 23 de gestación y siguió hasta cuatro meses después del parto, durante la lactancia. El desenlace que medían era uno: si al cumplir un año el bebé tenía alergia al huevo o al maní confirmada por anticuerpos IgE.

Qué encontraron

Tuvieron alergia 83 de 1.066 bebés (7,8 %) en el grupo de alta ingesta y 89 de 1.064 (8,4 %) en el grupo de dieta estándar. El riesgo relativo fue 0,93, con un intervalo de confianza del 95 % entre 0,69 y 1,26, y un valor p de 0,65. En lenguaje llano: la diferencia es tan pequeña que perfectamente puede deberse al azar. Los indicadores de seguridad fueron similares en los dos grupos, así que la dieta alta tampoco hizo daño.

La ingestión de grandes cantidades de huevo y maní durante el embarazo y la lactancia no produjo un riesgo significativamente menor de que el bebé desarrollara alergia al huevo o al maní al año de edad, en comparación con la ingestión de cantidades bajas de estos alimentos.

Conclusión de los autores, The New England Journal of Medicine, 17 de septiembre de 2026

Por qué este estudio pesa más que los anteriores

La mayoría de lo que se sabía sobre dieta materna y alergias venía de estudios observacionales, en los que se pregunta a las madres qué comieron y luego se mira qué pasó con los bebés. Ese diseño no puede separar la dieta de todo lo demás que rodea a esa familia. Un ensayo aleatorizado sí: al repartir a las mujeres al azar entre los dos grupos, cualquier diferencia en los bebés debería venir de la dieta. Que no aparezca ninguna es una respuesta bastante clara a una pregunta que llevaba años abierta.

Lo que el estudio no dice

Solo incluyó bebés con fuerte historia familiar de alergia, así que no responde qué pasa en familias sin ese antecedente. La adherencia a la dieta la reportaron las propias madres, y el desenlace se midió al año de edad, no más adelante. Y, sobre todo, el estudio no dice que las embarazadas deban evitar el huevo o el maní: los dos grupos comieron estos alimentos y ninguno tuvo más problemas. Lo que descarta es que comer más sirva como escudo.

Qué sí ha mostrado prevenir alergias

La evidencia más sólida apunta al propio bebé, no a la madre. En 2015, el ensayo LEAP, también publicado en The New England Journal of Medicine, mostró que introducir maní de forma temprana y sostenida en la alimentación de bebés de alto riesgo redujo de manera marcada la alergia al maní a los cinco años. Desde entonces, las guías pediátricas de varios países recomiendan no retrasar la introducción de alérgenos comunes cuando el bebé empieza a comer sólidos. Cómo y cuándo hacerlo en un bebé con riesgo alto es una decisión que corresponde tomar con el pediatra.

Fuentes y estudios

Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.

  1. 01

    The New England Journal of MedicineEstudio

    Trial of a Maternal Diet Rich in Eggs and Peanuts to Reduce Infant Allergy

    Debra J. Palmer et al. · Kids Research Institute Australia y University of Western Australia · 17 sep 2026 DOI 10.1056/NEJMoa2605659

    Ensayo PrEggNut, aleatorizado y multicéntrico, 2.137 participantes. Registro ACTRN12618000937213.

    Abrir
  2. 02

    PubMedEstudio

    Resumen del ensayo en PubMed (PMID 42748429)

    National Library of Medicine · 17 sep 2026

    Resumen completo con las cifras citadas, de acceso libre.

    Abrir
  3. 03

    The New England Journal of MedicineEstudio

    Randomized Trial of Peanut Consumption in Infants at Risk for Peanut Allergy (ensayo LEAP)

    George Du Toit et al. · King's College London · 26 feb 2015 DOI 10.1056/NEJMoa1414850

    El ensayo que mostró el efecto protector de introducir maní temprano en bebés de alto riesgo, citado como contexto.

    Abrir
  4. 04

    Medical XpressCobertura

    Cobertura del ensayo PrEggNut en Medical Xpress

    18 sep 2026

    Abrir

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