Perú·Estudio en PLOS One
Neumonía en Perú: 71 % menos casos en niños en 2020 y cuatro veces más muertes en mayores de 60 en 2021
Un estudio con los registros de vigilancia de los 25 departamentos del Perú entre 2015 y 2022 encontró que la neumonía notificada en menores de 5 años cayó 71 % en 2020, mientras la tasa de mortalidad por neumonía en los mayores de 60 fue 4,28 veces la de los años previos durante 2021. Son casos notificados, no causas comprobadas: los propios autores advierten que parte de la caída en niños puede ser subregistro y menos consultas durante la pandemia, y no menos enfermedad.
Mientras los consultorios de pediatría se vaciaban, las camas de hospital se llenaban de abuelos. Eso muestran ocho años de registros de neumonía en el Perú. En 2021 murieron de neumonía 14,43 de cada 10.000 personas mayores de 60 años; antes de la pandemia habían sido 3,37. En el mismo país y en esos mismos años, la neumonía notificada en niños menores de 5 años se desplomó: de 93,11 casos por cada 10.000 niños al año a 26,97 en 2020. Los dos números salen del mismo estudio, publicado el 6 de octubre en la revista PLOS One.
Qué hicieron
El equipo, dirigido por Max Carlos Ramírez-Soto, de la Universidad Tecnológica del Perú, hizo un estudio de series de tiempo: tomó lo ya registrado y miró cómo cambió año a año. Reunió todas las notificaciones de neumonía entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2022 en los 25 departamentos. Los datos vienen de la Red Nacional de Epidemiología (RENACE), que agrupa 10.232 establecimientos del MINSA, EsSalud, las sanidades militares y policiales y el sector privado; las muertes, del SINADEF, y las poblaciones para calcular tasas, del INEI.
Cada año de pandemia se puso por separado frente al promedio de los cinco anteriores, 2015 a 2019. Se midieron casos notificados, hospitalizaciones y muertes en dos grupos: los menores de 5 años y los mayores de 60. En esos ocho años se notificaron 170.558 casos en menores de 5 años y 163.938 en mayores de 60, con 1.563 y 16.485 muertes. Un detalle clave: el registro no distingue si la neumonía fue bacteriana, viral o por SARS-CoV-2, así que las neumonías por COVID-19 quedaron mezcladas con las demás.
Qué encontraron
En los menores de 5 años la caída fue grande y duró. Frente al promedio de 2015 a 2019, los casos notificados fueron 71 % menores en 2020, 63 % menores en 2021 y todavía 12 % menores en 2022. Las hospitalizaciones bajaron 73 % en 2020 y 72 % en 2021, y las muertes fueron 59 % menores en 2020 y también en 2021.
En los mayores de 60 pasó justo lo contrario, y 2021 fue el peor año. Los casos notificados subieron 51 %, las hospitalizaciones se duplicaron (104 % más que antes de la pandemia) y la tasa de mortalidad fue 4,28 veces la previa, un aumento de 328 %. No fue un pico aislado: en 2020 las muertes ya estaban 81 % por encima y en 2022 seguían 57 % arriba.
Dentro de la buena noticia pediátrica hay un dato incómodo: entre los niños que sí llegaron a estar hospitalizados, la mortalidad fue 62 % más alta en 2020 y 38 % más alta en 2021. Hubo muchos menos niños atendidos, pero entre ellos murió una proporción mayor. Para los adultos mayores los autores plantean una explicación que no comprobaron: la interrupción de los servicios y la demora en buscar atención pudieron hacer que llegaran más graves.
El promedio nacional también esconde un país desigual. En 2022, cuando la neumonía infantil seguía por debajo de lo normal en casi todas las regiones, cuatro ya la habían superado: Madre de Dios (1,97 veces la incidencia previa), Loreto (1,84), Puno (1,32) y Ucayali (1,27). Entre los mayores de 60, Ayacucho llegó en 2021 a 5,27 veces su incidencia anterior. Los autores sospechan que ahí pesan la infraestructura y el acceso a los servicios, pero aclaran que no los midieron.
Lo que el estudio no dice
Lo primero: no prueba causas. Es un estudio ecológico, que compara poblaciones enteras y no personas, y los autores escriben que ese diseño limita la posibilidad de establecer una relación causal. Que la neumonía infantil cayera mientras se cerraban colegios y se usaban mascarillas no demuestra que esas medidas sean la razón de la caída.
Segundo, lo que se cuenta son casos notificados, no casos ocurridos. En los picos de la pandemia los hospitales públicos se saturaron, el personal clínico se reasignó al triaje de COVID-19 y en varias regiones se suspendieron las unidades de notificación epidemiológica. Los autores dicen que no pudieron cuantificar cuánto subregistro hubo ni si fue distinto según la edad o la región.
Por lo tanto, la disminución observada puede reflejar en parte cambios en el uso de los servicios de salud, en la vigilancia y en el registro, más que una reducción real de la carga de enfermedad.
Max Carlos Ramírez-Soto y coautores, en el texto del estudio, Universidad Tecnológica del Perú
Tercero, el mismo problema corre para el otro extremo. Como el registro no permitía separar la neumonía por COVID-19 de las demás, el estudio advierte que el salto de hospitalizaciones y muertes en adultos mayores en 2021 puede reflejar el peso de la propia pandemia, cambios en cómo se certificaron las causas de muerte y la presión extrema sobre el sistema de salud, antes que un cambio epidemiológico genuino. Lo financiaron con fondos académicos la Universidad Tecnológica del Perú y la Universidad Nacional de Asunción, y los autores declaran no tener conflictos de interés.
¿Qué te queda de esto si vives en el Perú o en la región? Que el mapa de la neumonía se movió de edad. El estudio recuerda que el país se acerca a los 6 millones de personas de 60 años o más, frente a menos de 400.000 nacimientos al año. Lo que los autores subrayan no es que la pandemia haya sido buena para los niños, sino que hace falta reforzar tres cosas a la vez: la vigilancia, para saber cuánta neumonía hay y no solo cuánta se notifica; la continuidad de la vacunación, incluso en una emergencia; y el acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento en los adultos mayores. Si en tu casa hay alguien mayor con síntomas respiratorios, quien tiene que evaluarlo es un profesional de la salud.
Fuentes y estudios
Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.
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PLOS OneEstudio
Pneumonia incidence, hospitalizations and mortality before and during the COVID-19 pandemic in Peru: An observational study
Fuente de todas las cifras de esta nota. Acceso abierto. Estudio observacional de series de tiempo con datos del sistema nacional de vigilancia del Perú, 2015 a 2022, en los 25 departamentos. Las comparaciones entre periodos están en la sección 3.2 y la Tabla 1; las regionales, en las tablas 4 a 6; las limitaciones, en la sección final de la Discusión.
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02
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PubMed, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados UnidosEstudio
Resumen abierto del estudio en PubMed (PMID 42837330)
Permite comprobar en segundos el título, la fecha de publicación electrónica (6 de octubre de 2026), los autores, la declaración de ausencia de conflictos de interés y las cifras principales del resumen.
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Plataforma Nacional de Datos Abiertos del PerúDatos
Vigilancia epidemiológica de infecciones respiratorias agudas (IRA)
Es el conjunto de datos público que el estudio declara como su fuente primaria (referencia 16). No se tomó ninguna cifra de aquí: se enlaza para que el lector vea de dónde salen los registros analizados.
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