Perú·Estudio en PLOS One
El peso de la madre no cambió el riesgo de anemia en 16.973 niños peruanos
Un estudio publicado en PLOS One cruzó los datos de la ENDES 2024 de 16.973 niños peruanos de 6 a 59 meses con el índice de masa corporal de sus madres, y ninguna categoría de peso materno se asoció con más o menos anemia en el niño. Es un estudio transversal, una foto de un solo momento que no prueba causa y efecto, y los autores no pudieron tomar en cuenta si el niño recibía suplemento de hierro porque ese dato faltaba en el 61,9 % de los casos.
En cualquier centro de salud del Perú la escena se repite: el pinchazo en el dedo, la gota de sangre y un número. Si está bajo, el diagnóstico es anemia. Y alrededor circula una idea que casi nunca se dice en voz alta: que el cuerpo de la madre tiene algo que ver, que una mamá con unos kilos de más alimenta mejor, o al contrario, que come mal y el niño paga. Un estudio publicado ayer en PLOS One buscó esa idea en los datos de todo el país y no la encontró.
Qué hicieron
El trabajo lo firman cuatro investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Peruana Unión, en Lima, y salió el 25 de septiembre de 2026. No recogieron datos nuevos: usaron la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar, la ENDES, que el INEI levanta cada año en todo el país con un muestreo probabilístico por etapas.
De esa base salieron 17.790 niños de 6 a 59 meses; tras descartar registros incompletos y excluir a las embarazadas quedaron 16.973 pares de madre e hijo. A cada niño le midieron la hemoglobina con un hemoglobinómetro portátil, y ese valor se corrigió por la altitud antes de decidir si tenía anemia. A cada madre le calcularon el índice de masa corporal (IMC) y la clasificaron según la OMS en bajo peso, peso normal, sobrepeso u obesidad.
Luego cruzaron las dos cosas, y no a secas: ajustaron por la edad y el sexo del niño, sus infecciones recientes, la edad, la educación y el número de hijos de la madre, y la zona, la región, la altitud, la riqueza del hogar y el agua. Trataron de separar el peso de la madre de todo lo demás que empuja la anemia.
Qué encontraron
El retrato de la muestra ya dice bastante: el IMC materno promedio era de 27,9, o sea sobrepeso, y el grupo más numeroso era el de madres con sobrepeso (40,1 %). La hemoglobina promedio de los niños era de 11,2 g/dL y el 29,9 % tenía anemia.
Y el resultado. En el análisis ajustado, ninguna categoría de IMC materno se asoció con la prevalencia de anemia en el niño, y tampoco lo hizo el IMC medido como escala continua. Ni el bajo peso, ni el sobrepeso, ni la obesidad movieron esa probabilidad frente a las madres con peso normal. La creencia, en los datos nacionales del Perú, no se sostiene.
Sí apareció algo más fino. Al medir la hemoglobina como número continuo, en vez de solo preguntar si hay anemia, encontraron una diferencia pequeña: los hijos de madres con obesidad tuvieron 0,72 g/dL más que los de madres con peso normal (IC 95 %: de 0,23 a 1,22), y cada kilo por metro cuadrado adicional de IMC materno se acompañó de 0,07 g/dL más.
Esa diferencia es demasiado chica para cruzar la línea del diagnóstico. Los autores lo explican: el efecto no era lo bastante grande para empujar a muchos niños por encima del punto de corte. Mueve la aguja un poco, no cambia quién recibe el diagnóstico.
Lo que sí se asoció con más anemia, en la comparación simple, fue lo de siempre: la zona rural (39,1 % de los niños con anemia), la sierra (37,3 %) y la selva (38,1 %), el quintil más pobre (41,5 %) y el agua no segura (34,6 %).
Lo que el estudio no dice
Es un estudio transversal: mide el peso de la madre y la hemoglobina del niño en el mismo momento, como una fotografía. Los autores lo escriben sin adornos, el diseño impide establecer temporalidad o inferir causalidad. Aquí ni se sabe cuál de las dos cosas vino antes.
Hay tres huecos que el propio equipo señala. El primero y el más grande: no pudieron ajustar por la suplementación con hierro, la intervención central contra la anemia en el Perú, porque ese dato faltaba en el 61,9 % de los casos; tampoco por el tipo de lactancia (41,9 % faltante) ni por la prematuridad (91,9 %). El segundo: el IMC solo aproxima la grasa corporal. El tercero: apenas el 0,9 % de las madres tenía bajo peso, tan pocas que si ese extremo importara, el estudio no tenía cómo verlo.
Los autores se adelantan a la lectura tramposa, la de que la obesidad materna protegería al niño.
Esto no implica promover aumentos del IMC, sino mejorar la calidad de la dieta y las prácticas de alimentación en el hogar.
Arnold F. Julca Avalos y colegas, Escuela de Medicina, Universidad Peruana Unión (Lima), en el artículo de PLOS One
El artículo declara que los autores no recibieron financiamiento específico ni tienen conflictos de interés, y que el protocolo pasó por el comité de ética de su universidad.
Qué significa esto para ti
Si eres madre o padre en el Perú, la lectura es más bien aliviadora: el peso del cuerpo de la madre no decide si su hijo tiene anemia, así que ahí no hay nada que culparse. Lo que sigue decidiendo es lo de siempre: el hierro que llega al niño, el control de hemoglobina a tiempo, el agua que toma y la diarrea tratada. La anemia infantil sigue en el 33,7 % de los niños de 6 a 59 meses y en el 43,7 % de los de 6 a 35 meses, según la ENDES 2024.
El 19 de septiembre el MINSA informó que, con el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, priorizará a 59.855 niños menores de un año y a 19.609 gestantes en la primera etapa del Plan Multisectorial contra la Anemia Materno Infantil 2024 a 2030, que busca reducirla a la mitad al 2030, empezando por 19 distritos de cinco regiones. El estudio le pone un matiz: mirar la alimentación de la madre tiene sentido, pero no esperes que mover su peso, por sí solo, baje la anemia del niño.
Nada de esto es una indicación para tu caso: el control de hemoglobina, la decisión de suplementar y cualquier dosis se definen con el personal de salud que atiende a tu hijo.
Fuentes y estudios
Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.
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01
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PLOS OneEstudio
Maternal body mass index and child haemoglobin: A national cross-sectional study in Peru
Fuente principal, de acceso abierto. De aquí salen los 16.973 pares de madre e hijo, la ausencia de asociación entre IMC materno y anemia, los coeficientes de hemoglobina (0,72 g/dL y 0,07 g/dL por kg/m²), el 29,9 % de anemia en la muestra y las limitaciones. Declara que no hubo financiamiento específico ni conflictos de interés.
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PubMed (NLM)Cobertura
Resumen abierto del estudio en PubMed (PMID 42789561)
Resumen indexado con las cuatro cifras principales, para comprobarlas sin abrir el artículo completo.
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INEIDatos
Perú: Encuesta Demográfica y de Salud Familiar 2024, Nacional y Departamental (informe principal)
La encuesta que el estudio analizó. Aporta el 33,7 % de anemia en niños de 6 a 59 meses y el 43,7 % en los de 6 a 35 meses en 2024, y la explicación del ajuste de la hemoglobina por altitud. PDF pesado (176 MB); las cifras están en el capítulo de lactancia y nutrición infantil.
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Ministerio de Salud del PerúDocumento oficial
Gobierno priorizará a más de 79 mil peruanos en su lucha contra la anemia
Nota de prensa del 19 de septiembre de 2026. Aporta los 59.855 niños menores de un año y 19.609 gestantes priorizados, los 19 distritos de cinco regiones y la meta de reducir a la mitad la anemia infantil al 2030.
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