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MedNews. 7 nov 2026

Investigación·Estudio en European Heart Journal - Cardiovascular Imaging

A los 15 pesistas que dejaron los esteroides el corazón les mejoró; a los 35 que siguieron, no

Un seguimiento noruego volvió a examinar a 70 hombres que entrenan fuerza y se habían inyectado esteroides anabólicos: los 15 que los dejaron bajaron 21 g/m² de masa del ventrículo izquierdo y subieron 6 puntos de fracción de eyección, de 48 % a 54 %, hasta valores comparables a los de los pesistas que nunca los usaron. Nadie fue asignado al azar a dejarlos o a seguir, la mejoría se midió en solo 15 personas y el estudio miró imágenes del corazón, no infartos ni muertes.

Redacción MedNews · · 6 min de lectura

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Adult man performing bench press exercise with barbell in a gym setting, showcasing strength and fitness.
Adult man performing bench press exercise with barbell in a gym setting, showcasing strength and fitness. Foto: Andrea Piacquadio / Pexels

En el gimnasio casi nadie cuenta esta parte. Un hombre de cuarenta y tantos entrena fuerza desde la adolescencia, levanta más que nadie y lleva años inyectándose esteroides anabólicos. Por dentro, su corazón no se parece a lo que muestra el espejo: el músculo del ventrículo izquierdo está engrosado y expulsa menos sangre de la que debería en cada latido. La pregunta que casi nadie había seguido el tiempo suficiente es la que más le importa a quien está ahí: si los deja, ¿el corazón vuelve? Un equipo noruego acaba de medirlo en los mismos hombres.

Qué hicieron

El estudio, publicado el 12 de octubre en European Heart Journal - Cardiovascular Imaging, no empezó este año. Entre 2017 y 2019, investigadores del Oslo University Hospital examinaron a 101 hombres que usaban esteroides anabólicos androgénicos y entrenaban fuerza por afición, y a 71 pesistas que no los usaban, como grupo de comparación. Entre enero y junio de 2025 los volvieron a convocar.

Regresaron 70 de los usuarios y 35 de los pesistas sin uso. De esos 70, un grupo de 35 seguía usando esteroides, 15 los habían dejado, 14 mantenían una abstinencia anterior y 6 habían recaído. A cada uno le hicieron una entrevista clínica, le tomaron sangre y orina para medir hormonas y un ecocardiograma, la ecografía que mira el corazón mientras late. Los que seguían usando acumulaban 17 años de consumo.

Dos medidas concentran el resultado: la masa del ventrículo izquierdo ajustada al tamaño del cuerpo, que dice cuánto se engrosó el músculo, y la fracción de eyección, el porcentaje de sangre que sale en cada latido.

Qué encontraron

Los 35 que siguieron usando llegaron al seguimiento con una masa del ventrículo izquierdo indexada de 119 g/m², una fracción de eyección de 48 % y una función diastólica peor que al inicio, es decir, con el corazón menos capaz de relajarse entre latidos para volver a llenarse. Un 48 % está por debajo de lo normal, y dentro de ese grupo hubo casos graves: 6 de los 35 (17 %) quedaron con 40 % o menos, y otros 16 (46 %) entre 41 y 49 %.

Los 15 que los dejaron fueron en la dirección contraria. Su masa del ventrículo izquierdo indexada bajó 21 g/m², de 112 a 91 (P = 0,01), y su fracción de eyección subió 6 puntos, de 48 % a 54 % (P < 0,001). Esos valores eran, al final, comparables a los de los pesistas que nunca usaron esteroides, que terminaron con una fracción de eyección de 55 %.

Hay dos resultados más que conviene separar. El primero: bajar la dosis no bastó. Muchos de los que seguían usando declararon haber reducido la cantidad, y los investigadores no encontraron que eso trajera ningún beneficio al corazón. El segundo: entre ellos, quienes recibían tratamiento para la presión alta mejoraron su función sistólica frente a los no tratados, 5 % contra 4 % en negativo (P = 0,005).

Hasta un 17 % de los que siguieron usando esteroides anabólicos androgénicos tenía la función cardiaca gravemente reducida. Sin embargo, esto podía revertirse si los hombres dejaban los esteroides anabólicos y mantenían la abstinencia a largo plazo.

Vibeke M. Almaas, consultora senior de cardiología del ProCardio Center for Research Based Innovation, Rikshospitalet, Oslo University Hospital, que lideró el estudio

Lo que el estudio no dice

No es un ensayo clínico. Nadie fue asignado al azar a dejar los esteroides o a seguir: cada uno decidió por su cuenta, y quien decide dejarlos puede ser distinto de quien sigue en cosas que el estudio no midió, desde cuánto bebe hasta qué tanto se cuida. Por eso los autores hablan de asociación y no de causa, y esta nota hace lo mismo.

La cifra que sostiene el titular descansa en 15 personas: basta con que dos o tres se comporten distinto para mover el promedio. Los propios autores ponen entre sus límites el tamaño de la muestra, que no todos volvieron al seguimiento y que el consumo lo declararon los participantes, con la memoria jugando su papel.

Y hay algo que el estudio no midió en absoluto: infartos y muertes. Todo lo que mejora o empeora acá son medidas e imágenes del corazón, no eventos clínicos. Que la fracción de eyección suba 6 puntos no demuestra que esos hombres vivirán más. A eso hay que sumarle quiénes son: hombres que entrenan fuerza en Noruega, alrededor de la cuarentena, y nadie de América Latina.

Sobre el dinero: el trabajo lo financiaron entidades públicas y fundaciones noruegas, ninguna con interés en vender esteroides. Aun así, el propio artículo declara que tres de las personas que lo firman recibieron apoyo económico de farmacéuticas por otros trabajos: Vibeke M. Almaas de Novartis; Kristina H. Haugaa de Bristol Myers Squibb, Boehringer Ingelheim Noruega, Novartis y otras dos farmacéuticas; y Thomas Helle-Valle de GE HealthCare y Pfizer.

Qué significa para ti

Si usas esteroides anabólicos, o conoces a alguien que los use, lo nuevo acá no es que hagan daño al corazón, porque eso ya estaba descrito. Es otra cosa: ese daño no se arregla bajando la dosis, al menos no en estos hombres, y en cambio el corazón parece tener margen de recuperación cuando el consumo se corta del todo. Las dos mitades salen del mismo estudio pequeño y observacional, así que valen como señal, no como garantía.

Nada de esto es una indicación de cómo hacerlo. Dejar los esteroides anabólicos tiene consecuencias hormonales y de ánimo que necesitan acompañamiento, y la presión alta se trata con medicamentos que solo un médico puede indicar. Si estás en esa situación, o si entrenas fuerza y nunca te has hecho mirar el corazón, conversarlo con un profesional de la salud es lo que corresponde. Este texto cuenta un estudio, no te atiende.

Fuentes y estudios

Los documentos de donde sale esta nota. Ábrelos y compara.

  1. 01

    European Heart Journal - Cardiovascular ImagingEstudio

    Cardiovascular effects of continued vs. discontinued anabolic-androgenic steroid use: a longitudinal follow-up study

    Rang Abdullah, Astrid Bjørnebekk, Ingunn R. Hullstein, Per M. Thorsby, Thomas Helle-Valle, Thor Edvardsen, Kristina H. Haugaa y Vibeke M. Almaas · ProCardio Center for Research Based Innovation, Departamento de Cardiología, Rikshospitalet, Oslo University Hospital, y Universidad de Oslo, Noruega · 12 oct 2026 DOI 10.1093/ehjci/jeag238

    Fuente de todas las cifras de la nota: la cohorte de 2017 a 2019, el reparto de los 70 usuarios que volvieron, la masa del ventrículo izquierdo y la fracción de eyección de cada grupo, el efecto del tratamiento antihipertensivo y la declaración de conflictos de interés.

    Abrir
  2. 02

    PubMedEstudio

    Cardiovascular effects of continued vs. discontinued anabolic-androgenic steroid use: a longitudinal follow-up study (resumen abierto)

    Abdullah R. et al. · National Library of Medicine, Estados Unidos · 12 oct 2026 DOI 10.1093/ehjci/jeag238

    Resumen completo y abierto (PMID 42863457), para que cualquier lector compruebe por su cuenta las cifras principales y la declaración de conflictos.

    Abrir
  3. 03

    European Society of CardiologyComunicado

    Anabolic steroids linked to serious heart damage in weightlifters; stopping them may aid recovery

    Oficina de prensa de la European Society of Cardiology · European Society of Cardiology · 13 oct 2026

    Aporta la cita textual de Vibeke M. Almaas, la fracción de eyección de los 15 que dejaron expresada de 48 % a 54 % y la observación de que reducir la dosis no trajo beneficio cardiaco.

    Abrir
  4. 04

    Medical XpressCobertura

    Anabolic steroids linked to serious heart damage in weightlifters, stopping them may aid recovery

    Science X · 13 oct 2026

    Republicación íntegra del comunicado de la European Society of Cardiology, de acceso libre.

    Abrir

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